viernes, 6 de abril de 2012

Ídolos del extrarradio vuelven a la senda del Señor

Puede que el nombre del tema no sea ese. Nunca te fíes de Ídolos del extrarradio.- JUAN P. TORRES

Cristina: última y 'jodida como pocas' canción del Guerra bipolares.- JUAN P. TORRES

Cagar y volver a la espera de entender mejor lo que dice.- JUAN P. TORRES

Las ermitas son lugares de peregrinación para los que siguen las enseñanzas de las Sagradas Escrituras y practican la palabra del Todopoderoso. No suele ser fácil llegar a ellas porque caminos escarpados en despoblados y cuestas sinuosas de resbaladiza piedra desaconsejan su visita. El Miércoles Santo el Black Bird se convirtió en la particular capilla de la parroquia santanderina, que ignoraba los pasos de la Semana Santa que en las calles se estropeaban por la lluvia. Los símbolos a los que se iba a venerar eran unos señores venidos del extrarradio. Muchos penitentes rebosantes de fe llegaron, como buenos devotos, de rodillas y en silencio a escuchar su rito de historias oscuras y urgencia eléctrica. Un respeto solemne reinó en la sala hasta que se rompió con la entrada de los profetas:

 "Vuelven los señores de las afueras"


Proclamó una voz colgada de una barba pelirroja. Acto seguido, ascendieron de los infiernos cuatro Ídolos en su condición de discípulos del extrarradio. Ellos son los ídolos a los que debemos adorar. Amén. Al principio era inexplicable la poca gente que te encontrabas. Si eras puntual, o incluso si llegabas media hora tarde, veías que no había todo el ambiente que cabía esperar. Después de casi un año sin dar conciertos y con la referencia más cercana del EP Guerras bipolares (2011) la expectación era grande y no se comprendía que no estuviese a reventar desde el minuto cero. Pero dejemos de persignarnos y escandalizarnos que cuando se colocaron en la esquina, en el altar del Black bird, todo tomó sentido de repente. Ya no puede entrar más gente, se murmuraba. Sold out, sentenciaban otros.

Hubo gente que no pudo entrar¡Sold out!


Nos saltaremos el párrafo biográfico de rigor porque hablamos de uno de los grupos más reconocidos del underground cántabro. Sirva para los menos duchos en su evangelio este vídeo del Diario Montañés a modo de introducciónAntes de relatar su homilía punk-rock hay que puntualizar que su religión y manera de vivir la Semana Santa es particular. Gutxi prefiere un bombín al capirote y Álex en vez de lucir el tatuaje del Santísimo Cristo tiene las barras de Black flag. Fuzzio guarda voto de silencio en casi todas las canciones y Raúl se sube por las paredes de rabia por no poder ser costalero de su hermandad a causa de su irreverente camiseta de 'Cocretas'. Al piercing en el entrecejo del mismo Álex se le podría dedicar todo un capitulo a parte...

En un concierto que pasó pocos minutos de la hora de duración repartieron el tiempo de manera equitativa entre sus tres trabajos, los largos ¿Quién necesita amor teniendo una pistola? (2007) y El depresivo cuadro de los chicos eléctricos (2009), y el ya mencionado elepé Guerras bipolares (2011). Además tuvieron tiempo de enseñar dos nuevas canciones, de las cuales aun no sabemos, a ciencia cierta, ni su nombre. Con ellas se afianzan en la línea de Grecia o Guerras bipolares, mostrando su vena más pegadiza y alejados del punk más hardcore de sus primeros días. En su vertiente más melódica, sin olvidarse de la actitud desafienate y el ritmo más enérgico, marcan el camino a seguir en sus próximas composiciones, más maduros sin dejar de ser viscerales.

Está claro que en los escenarios pequeños es donde mejor se desenvuelven y el calor del Black bird propicia más si cabe los pogos de las primeras filas. No defraudaron y volvieron a demostrar que el directo es su fuerte. El público siempre acaba rendido. Desplegaron un setlist diseñado perfectamente con momentos de tensión programados y colocados a su gusto. La locura a las primeras de cambio gracias a Guerras bipolares, la vuelta a la máxima agitación con Podrías ser tú, que un par de canciones después se revive con La radiografía de las Naciones Unidas Silbido... Consiguen despertar los ánimos de la gente como pocos grupos pueden, y saben, hacerlo en la región. Pero lo mejor se lo guardaron para el bis final con un apoteósico Bajo mi puta piel se esconde el cosmos, No luches, cuando por primera y única vez puso voz Sucio y Están vacíos. Esas canciones, y otras que me habré dejado,estaban planteadas para romper y enloquecer, tirarse al suelo, dar cabezazos.

Y es que la mirada de maníaco del jefe de los estudios Drive Division hipnotiza combinada con esos movimientos de cuello desconcertantes; y su gesticulación teatral que te hace preguntarte si ya actuará en alguna compañía o guarda su arte solo para los conciertos de Ídolos. Con directos como el del pasado día cuatro es normal que la secta que forman sus fanáticos crezca cada día. Y aunque ellos mantengan que es imposible reflejar esa intensidad en el disco hay razones de sobra para quedarse con ellos más allá de los escenarios. Menos mal que a partir de ahora no tardarán tanto en volver a desgañitarse delante de un micrófono. El 14 de abril en Bermeo y el 18 de mayo en Madrid.

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Setlist

Desprecios y casualidades
Guerras bipolares
El genocidio de tu moralidad
La jodida verdad
Los porqués
Navidad (la nueva)
Podrías ser tú
Hasta siempre Mr. Nouta
Error 342
La radiografía de las Naciones Unidas Silbido
Cristina escupió al cielo
Grecia
La guía de cómo besar a muerte

Cagar y volver (la nueva 2)
Bajo mi puta piel se escande el cosmos
No luches
Están vacíos


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